Miércoles, 20 de Enero de 2010 00:26 Última actualización el Lunes, 01 de Febrero de 2010 10:31
A muchos intimida el tema de la curación, a pesar de ser un tema que se comenta y practica desde la antigüedad, en la actualidad existen vestigios arqueológicos que nos remontan miles de años, y a través de los cuales podemos constatar que las culturas de la antigüedad emprendían complejas acciones para sanar a sus enfermos. Con lo cual el curarse es tan común y necesario para el ser humano como lo es el comer y el dormir.
La curación ha sido materia de investigación y de experimentación durante siglos, destacados sanadores y culturas han contribuido para que día con día maduren las técnicas de sanación y los medicamentos suministrados; cuartillas podríamos redactar para mencionarlos y a sus aportaciones, pero no es el objetivo de este material, así que solo mencionare algunos para respaldar el comentario de la antigüedad de la curación entre nosotros:
- Shennong (también conocido como el Emperador Yan) considerado en China como el padre de la agricultura y de la fitoterapia, a él se atribuye el primer Bencao (o Tratado de las Materias Medicinales). Supuestamente vivió hace unos 5,000 años.
- Los antiguos Sumerios: Antes del siglo IV a. C. se redactó el Áiur vedá (‘la verdad acerca de la longevidad’), que veía la salud como la armonía entre cuerpo, mente y espíritu. El Áiur vedá comprende ocho disciplinas diferentes: kayachikitsa (medicina interna), shalyachikitsa (cirugía y anatomía), shalakyachikitsa (otorrinolaringología), kaumarabhritya (pediatría), bhutavidya (psiquiatría), agada tantra (toxicología), rasayana (ciencia del rejuvenecimiento), y vajikarana (ciencia de la fertilidad). Además del dichas ocho disciplinas, el Áiur vedá destaca diez artes indispensables para la preparación y aplicación de las medicinas: destilación, habilidades operativas, cocina, horticultura, metalurgia, manufactura del azúcar, farmacia, análisis y separación de minerales, composición de metales, y preparación de álcalis.
- Huang Di (conocido como el "Emperador Amarillo), se estima que reinó China desde el 2698 al 2598 a. C. Considerado el autor de la obra más representativa de la Medicina Tradicional China: las Nei Jing o Neijing Suwen. En este compendio se encuentran algunos conceptos médicos interesantes para la época, especialmente de índole quirúrgica. La medicina tradicional china mediante la acupuntura destaca que la aplicación de agujas sobre alguno de los 365 puntos de inserción (o hasta 600 según escuelas posteriores) restauraría el equilibrio perdido entre el Yin y el Yan.
- Los antiguos Egipcios. Papiro Ebers es uno de los más antiguos tratados médicos conocidos. Fue redactado en el antiguo Egipto, cerca del año 1500 a. C. periodo bajo el reinado de Amenhotep I. Contiene 877 apartados que describen numerosas enfermedades en varios campos de la medicina como: oftalmología, ginecología, gastroenterología, psicología, etc. Y también incluye información sobre farmacopea egipcia.
Claro está que el correcto empleo de la curación, la facultad de curar y la comprensión de las causas de la enfermedad están en pañales, por lo cual no debemos de dejar de investigar e innovar, ya que los procesos de adaptación, eliminación y curación constituyen la preocupación principal de muchas personas enfermas.
Para muchos la curación es cuestión de ciencia, para otros es cuestión de energía y espiritualidad, estos últimos aspectos son considerados por muchos como temas de un mundo polémico, complejo y esotérico. La causa de las enfermedades ha sido el tema central de un sinfín de investigaciones y especulaciones, así como de incontables propuestas, métodos, técnicas, fórmulas, prescripciones, manipulaciones y teorías para curar las dolencias. Todo esto, unido a los preconceptos morales y religiosos colmar la mente de ideas –unas positivas y otras negativas- lo cual dificulta la aceptación y asimilación de nuevas ideas, por parte de los estudiosos de la curación.
Para lograr ser un buen sanador, terapeuta, científico o médico, se debe abrir la mente, estar dispuesto a aceptar nuevas teorías e hipótesis, comprender que las antiguas y estimadas verdades, realmente no se pierden, cuando llega una nueva verdad, sino que son relegadas para permitir y dar lugar a un esquema o propuesta mayor. El verdadero buscador de la excelencia no se debe rehusar a abandonar los valiosos conocimientos que ya posee, ya que puede estancarse y quedar relegado u obsoleto.
Todos tenemos la capacidad de ser sanadores, aunque si bien es cierto no todos tenemos el conocimiento ni el dominio de la técnica para curar el cuerpo físico. La razón por la cual les comento esto es que todas las personas, en mayor o menor medida han logrado encontrar una cierta verdad que los libera de algunas ataduras, lo que les permite la transformación y consecuente transmisión de energía espiritual. Esto, automáticamente, afecta en mayor o menor grado algún aspecto del cuerpo físico o la personalidad de quienes les rodea. Visto de otra manera, la comprensión que se tiene de algún tema, cuando la ofrecemos como un consejo, puede liberar una mente tribulada, despejándola de un inminente desasosiego mental y emocional. Es muy común ver a un padre ofreciendo un consejo a su joven hijo, que está preocupado por el vaivén de su vida.
Muchas escuelas de sanadores de la actualidad consideran que las desarmonías energéticas y emocionales (reacciones producidas por la interacción del deseo y la sensibilidad de la persona, cuyo efecto resultante se experimenta como emoción, dolor, placer, frustración, falta de vitalidad, irritabilidad, etc.) son la causa del 90% de las enfermedades y dolencias físicas. Mientras que las desarmonías mentales son la causa del 5% de las enfermedades modernas.
El anhelo de ser y poseer, está construyendo un mecanismo físico de acción respuesta basado en lo material, ya que se sustentan los objetivos de vida en saciar propósitos o consumar placeres subjetivos. Esto al final de cuentas les produce dificultades, las cuales podrán ser superadas sólo cuando el individuo comprenda que su cuerpo físico forma parte de otros cuerpos que responden a propósitos más sutiles, los cuales requieren de una mayor armonía mental, energética y espiritual para su correcto funcionamiento.
Para lograr ser un buen sanador o terapeuta, es aconsejable documentarse comprender bien los los siguientes temas:
- Las causas de las enfermedades. Porque es fundamental comenzar por los orígenes (causas) y no por los efectos (manifestación).
- Estudio profundo de los métodos y procesos que determinan la técnica que se va a emplear. En la mayoría de los casos tales métodos y técnicas están condicionadas por los conocimientos y capacidades del sanador así como por la receptibilidad y disponibilidad del paciente. Por lo anterior y para no sufrir constantes decepciones es aconsejable meditar al respecto antes de poner en práctica la curación.
- Complementar la terapia con curación psicológica. Se obtienen mejores resultados cuando al paciente se le conoce y se le trata de acuerdo a su vida interna, ya que muchas de sus aflicciones son el resultado de sus procesos familiares, amorosos, económicos o laborales; estas perturbaciones bloquean mental, emocional y energéticamente al paciente. En lograr su liberación se halla oculta la naturaleza del verdadero arte de curar.
- Considerar sus enfermedades y sus males, pero sólo después de haber estudiado su interior. Al evaluar al paciente es aconsejable establecer niveles de prioridad sobre las posibles causas, es decir, las causas internas es aconsejable posicionarlas por encima de los acontecimientos externos. Al establecer esta lista se deben considerar los siguientes aspectos:
- Los sentimientos, deseos y procesos mentales determinan las experiencias en vida y la comprensión o visión que el paciente tiene de las mismas.
- La situación actual de la humanidad repercute sobre el cuerpo físico, ya que formamos parte de un todo. Una persona es una parte integral de la humanidad; un organismo dentro de un organismo mayor. Las condiciones existentes en el todo influyen a todos sus integrantes; muchos de los males que el hombre sufre hoy, son el resultado de las condiciones actuales de su entorno a pesar de que dicho individuo no sea directamente el responsable de ellas.
- Establecer una conexión armónica con el paciente. Lograr esto permite al sanador una mejor y mayor visión interna de las dificultades que el paciente siente o experimenta. Por lo cual es imperante ganar su confianza, establecer un buen canal de comunicación y demostrarle que deseamos sinceramente ayudarle.
- El curador tiene el deber de ser eficaz. Lo que se es, influye sobre el paciente; cuando un curador irradia la fuerza de su alma, hace sentir al paciente que se lograra más fácilmente el fin deseado, lo cual le ayuda a crecer su confianza de que se logrará su total curación o bien permite el establecimiento de un estado mental que le permitirá al paciente seguir viviendo con su dolencia, sin sentirse obstaculizado por las limitaciones actuales de su cuerpo, o bien ayuda al paciente a liberarse debidamente (con alegría y facilidad) del cuerpo físico y obtener la completa salud a través del proceso natural que es la muerte.
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