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Esencias Y Remedios

Las esencias son una terapia revolucionaria que puede ayudar a recuperar el equilibrio mental, emocional y físico.

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Función de las Esencias

Tratar al individuo y no a la enfermedad, es la principal función de esta terapia alternativa.

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El Prana es un poder universal que sustenta la vida en el mundo material y en los mundos ocultos (espiritual, mental, astral y etéreo). La palabra Prana proviene del sánscrito "pra" (hacia afuera) y de "an" (respirar, vivir); una traducción textual de Prana quiere decir "soplo de vida" o "energía vital". El Prana es una fuerza total y dinámica que vitaliza todas las cosas y planos de actividad del Espíritu inmortal. Donde se manifiesta la vida, ahí existe Prana.

En las enseñanzas espirituales de Oriente se destacan tres fuerzas, de las innumerables que conforman el universo, y las consideran como las más importantes debido a la influencia que ejercen sobre el planeta Tierra y la humanidad. Ellas son: "Fohat" (electricidad) que puede transformarse en calor, magnetismo, luz, fuerza o movimiento; "Kundalini" (fuego serpentino) energía muy vigorosa que se concentra en el centro de la Tierra y después fluye violentamente hacia la periferia, activando las cosas y los seres en un impulso dinámico de alto poder transformador y creativo; "Prana" (energía vital) que es responsable de todas las manifestaciones de la vida en el Universo. Esas tres manifestaciones de energías son emanadas por el Sol, que es la fuente principal de vida para la Tierra. Es de destacarse que estas energías jamás se transforman en otras formas de energías, ya que son tipos específicos e individuales que atienden exclusivamente a las necesidades y funciones que mencionamos.

El Prana actúa con equilibrio en cada plano de vida y se manifiesta en perfecta correspondencia vibratoria. El Prana, no es el éter, el oxígeno o el ázoe, tenidos como fuente creadora de vida en la intimidad de los seres vivos, pues en realidad, estos viven del Prana; el cual, en síntesis, no es efecto; es causa. El Prana que estructura y alimenta los nervios, es totalmente independiente y distinto del magnetismo y del fluido nervioso de los seres humanos, porque éstos se originan del éter físico y es exudado por el cuerpo, o sea, es una energía radiactivada. El Prana, es una energía distinta, fluye por los nervios del hombre, pero no es su magnetismo, ni el fluido nervioso.

El Prana es la esencia vital que provee desde el combustible mental necesario para que el hombre componga sus pensamientos e ideas, como también vivifica la sustancia astralina que impresiona y manifiesta los sentimientos de las emociones del Espíritu. En el plano físico, el Prana construye los minerales, las plantas, los animales y los hombres, pero también se halla presente como energía vital en la sensibilidad nerviosa, en la oxigenación, en la excitabilidad muscular, en la vibración sanguínea y en la presión del empuje cardíaco; en la contracción y dilatación de los bronquios, en el diástole y sístole del corazón; en los cinco sentidos, en las modificaciones atómicas o fisiológicas y en los estímulos endocrinos, que dan origen a las hormonas.

Hay Prana espiritual virgen que mantiene la figura iniciática del Espíritu en su primer plano, para la individualización; hay Prana mental, responsable por la vida del pensamiento, el Prana astral que vivifica el deseo, el sentimiento y la emoción, el Prana etérico que sustenta el doble etérico y los chakras, como también está el Prana físico que produce la acción concreta de la conciencia "física" o humana. El Prana se manifiesta, se subdivide o incorpora, conforme a la necesidad y naturaleza vibratoria de cada plano en donde actúa el espíritu del hombre. La materia nerviosa es la que faculta al hombre para sentir el placer como el dolor, gozar o sufrir; si tal materia fuera compuesta únicamente de Prana físico, entonces sería insensible en el hombre, tal como sucede con el mineral. Los seres y las cosas que poseen sensibilidad extra material, ya sea el vegetal, el animal o el hombre, es porque, además del Prana de vitalidad física, también poseen el Prana o sustancia astralina, que es el fundamento vivo de la emoción, del deseo y del sentimiento, aunque la manifestación sea primaria y bastante rudimentaria. En consecuencia, la materia nerviosa es el fruto de la combinación armoniosa del Prana astral y del Prana físico y que, al dar vida a la célula nerviosa le concede la sensibilidad propia de las emociones y de los sentimientos humanos del plano astral. Cuando el hombre piensa, practica una acción íntima que lo hace "sentir" o "emocionarse", pone en juego las células nerviosas del cerebro, que además de estar asociadas al Prana astral de la emoción, se encuentran impregnadas del Prana mental, o soplo vital sustentador del mundo del pensamiento.

El hombre, que además del Prana físico abarca el Prana astral y el Prana mental, razón por la cual tiene las facultades de pensar, sentir y actuar simultáneamente en tres planos diferentes. Durante su "descenso" a través de los planos vibratorios densos del mundo interno, el Espíritu va incorporando el Prana correspondiente a cada plano en que se manifiesta, hasta poder actuar en la materia por medio del cuerpo físico.

Los organismos vivos, cuando están en equilibrio y armonía, absorben la cantidad exacta de Prana que le es indispensable para mantener su cuerpo sano. Cuando hay exceso de Prana en las personas, les afecta la salud, pues el sistema nervioso se excita y es irregular su funcionamiento. Para comprender este hecho es de utilidad recurrir a un ejemplo muy semejante, esto es lo que sucede con la electricidad, cuando hay voltaje superior al especificado para los equipos eléctricos de capacidad, los daña y quema. En sentido opuesto, cuando hay insuficiencia de Prana para atender a las necesidades vitales comunes, las personas se vuelven anémicas y sufren de agotamiento. Cuando se aprovecha el potencial y funcionalidad del Prana, se puede activar las facultades autosanadoras y eliminar las molestias que aquejan, proporcionando salud a los enfermos.

Gracias al Prana, dice la tradición oriental, el "Verbo se hizo hombre", porque la Vitalidad del Universo y de los seres, en realidad, es él mismo Prana. Ante la manifestación incondicional e ilimitada del Prana, dicen los sabios orientales, el "espíritu, aunque no tuviera palabras para expresarse, lo mismo es un Ser que habla". Por lo tanto, el Prana es el elemento que permite al Espíritu bajar de su reino sutil hasta la vida física y despertarle la conciencia individual del "Ser" y del "Existir" en el seno del Cosmos. En realidad, es el sublime revelador de la Vida Espiritual a la periferia de los mundos materiales.

 

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